miércoles, 12 de octubre de 2011

Diccionario del sexo y el erotismo (libro)


Seguramente ningún otro ámbito en el mundo haya suscitado tanto vocabulario nuevo y alternativo como el del sexo. Será por cuestiones morales, excusas conservadoras o porqué aún cuenta con muchas parcelas a la sombra del conocimiento general al ser consideradas tabú, el caso es que el sexo ha buscado siempre muchas formas de expresarse verbalmente. Tal es el caso, que se podría llegarse a llenar un buen libro si reuniéramos todas las expresiones de nuestro idioma que hacen referencia a dicha temática sexual.

El diccionario del sexo y el erotismo puede ayudar a abrir muchas mentes más



Dicho y hecho. El catedrático de la Universidad de Alicante (UE) Félix Rodríguez González ha decidido ponerse manos a la obra y recopilar en el Diccionario del sexo y el erotismo más de 6.200 palabras de la lengua de Cervantes que cuentan con contenido o significado sexual. Sin morderse la lengua, este exhaustivo trabajo llega a recoger por ejemplo más de doscientas maneras diferentes de referirse al órgano sexual masculino y femenino, o sea, al pene y a la bulba, a la polla y al coño, a la pilila y a la patata… Y muchas más palabras (vulgares y soeces algunas) que describen, desprovistas de tapujos, tan crucial parte de los cuerpos humanos. Porque, como señala el propio autor, en su trabajo no ha escatimado vocablos, reuniendo desde los términos técnicos y especializados hasta los más informales.



Rodríguez cree que su obra se distingue de lo hasta ahora realizado precisamente por este carácter sumamente descriptivo, distintivo y sin pelos en la lengua que posee. Esto, obviamente, tiene un precio que pagarse, y el mismo estudioso cree que algunas palabras que ha recogido rechinarán en los oídos de más de uno. Tal es el caso de términos como “machacar”, “engatillar” o “tabicar”, que sumadas a tantas otras palabras existentes en la jerga popular, conseguirán acabar con la censura imperante en otras obras de corte más “académico” o conservador. Rodríguez quiere que su diccionario mantenga un espíritu rompedor e iconoclasta, pero sin renunciar por ello a la precisión lingüística. Además, indica que en su diccionario han quedado reflejadas todas las tendencias sexuales de la actualidad, haciendo mención inckuso a otras de más reciente aparición como el porno-punk.



De esta manera, el propósito de tan magna y esencial obra es, según su creador, servir de vivo y contrastado testigo del variado argot de un campo semántico que está a la orden del día, aunque muchos aún se avergüencen a reconocer. Así, Rodríguez, que ostenta el cargo de catedrático de Filología Inglesa en la UA e hispanista, considera que el diccionario recoge de una manera hasta ahora nunca vista un tipo de lenguaje usado habitualmente. La profundidad del trabajo es tal que el diccionario ha hurgado en documentación históricos para elaborar un extenso compendio lingüístico que abarca desde la década de los 1950 hasta la actualidad.


La terminología sexual presente en este diccionario especializado parte de un análisis realizado desde dos puntos de vista. Por un lado el biológico, entendiendo la sexualidad como un instinto animal a la vez que necesidad de la especie humana; por el otro, el costado del erotismo, que se relaciona con los comportamientos sexuales de las personas.
Foto: Donenespez

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