sábado, 1 de octubre de 2011

Fantasías Eróticas

Las fantasías son sanas y placenteras
Las fantasías sexuales son representaciones mentales creadas por el inconsciente teniendo como tema principal las relaciones sexuales.

Las fantasías eróticas son esas ensoñaciones, esos pensamientos, esas deliciosas imágenes que aparecen en nuestra mente y que nos hacen revivir o crear las situaciones más excitantes que en ese momento nos apetezca crear.

Las fantasías eróticas no implican una necesidad de tener que cumplirías, solo es algo con lo que te gusta recrearte, con lo que te apetece disfrutar en tu mente, y en el caso de que así lo desees las puedes llevar a la práctica.

Las fantasías son eso, fantasías, no hay que preocuparse por que nuestra pareja fantasee o por que un día nos encontremos pensando en el vecino del quinto (o vecina) mientras estamos en una relación erótica con nuestra pareja, sólo es una fantasía, una imagen, un recuerdo, un deseo, algo que te ayuda a estar en clave erótica, una ayuda para motivarte, para estimularte, para disfrutar.

Cuando esas fantasías se convierten en algo angustioso dejan de ser algo positivo, algo bueno, y quizá, puedas consultar con un terapeuta para ver por qué pasan esos pensamientos negativos por tu cabeza cuando te apetecería estar disfrutando del momento erótico.

Existen muchos malos entendidos al respecto de las fantasías, intentaré solventar algunos de ellos:

- Fantasía no es igual a infidelidad, a pesar de que muchas personas lo vivan como tal, y a no ser que en tu pareja lo hayáis establecido así, pero en el pensamiento nadie manda, esa fantasía no la puedes controlar, algo que te gusta no lo puedes ocultar, así que tú decides.

- Fantasear no implica llevarlo a la acción, es decir, muchas personas se asustan cuando tienen fantasías, heterosexuales (cuando son homosexuales) u homosexuales (cuando son heterosexuales), o cuando fantasean con personas cercanas, amigos/as, compañeros/as de trabajo, situaciones o acciones tabú como ser atado/a, juegos de roles, fetichismo...no hay necesidad de asustarse por nada, te gusta, te excita, te divierte, ya está, ¡pásalo bien!

- No tienes por que compartir tus fantasías con nadie, si no te apetece, no tienes por que contarle a tu pareja lo que estás fantaseando si no lo deseas, si lo deseáis ambos o ambas adelante, puede ser una experiencia muy excitante.

Las fantasías eróticas nos ayudan a excitarnos, a relajarnos, a disfrutar de las relaciones eróticas...¿Qué te parece, ahora en verano, dedicarte a leer novela erótica? Puede ser un buen punto de partida para dar rienda suelta a las historias más excitantes que aún no ha creado tu mente... que disfrutes.


0 comentarios:

Publicar un comentario